Mi juerga parto ❤️ (Primera parte)

¿Cómo notaste que empezaba el parto? ¿Rompiste aguas? ¿Te dolió? ¿Era muy grande la aguja de la epidural? ¿Juergapapá se puso delante o a tu lado? ¿Gritaste mucho? (cara de horror incluida)

¿Qué sentiste cuando la viste por primera vez?

* Bienvenidos a mi parto *

Martes 26 de Julio. Estoy de 38 semanas y 6 días.

Me levanto como siempre1. Sin saber de donde, saco energía y me planto en la clase de Pilates para embarazadas de las 10 de la mañana2. Tuve un día genial pero al llegar la noche empecé a sentirme un poco rara… A las contracciones de siempre  (Mis nuevas compañeras: las contracciones de Braxton Hicks) se les empezó a sumar una especie de dolor por la parte baja de la espalda y los ovarios.

Miércoles 27 de Julio. Cumplo 39 semanas.

Cuando suena el despertador tengo esa horrible sensación de que me acabo de dormir dos minutos antes (me pasé toda la noche dando vueltas por el dolor). Esa mañana tocaba visita de obras así que me arreglé un poco y puse rumbo al restaurante con Juergapapá.

♥13h

Estuve un buen rato aguantando e intentando disimular el dolor. Me senté como si no pasase nada pero a la que Juergapapá vio mi cara de Zoo (una mezcla entre panda ojeroso y armadillo) me llevó al hospital en menos que canta un gallo (para seguir con el rollo animal…).

♥14h

Estamos en la sala de espera de Urgencias Obstétricas de la Dexeus. Picamos al interfono: “Mi mujer está con contracciones”. Entramos directos a la sala de monitores: correas, Juergapapá sentado con el Candy Crash preparado y 20 minutos por delante de contracciones y latidos (escuchar el corazón de la peque era nuestra parte preferida). Las contracciones van pasando y Juergapapá se dedica a sacarme algunas sonrisas apostando con el nivel de las contracciones4.

♥15h

Después de media hora de correas llega el veredicto de la ginecóloga: “Tienes contracciones pero aún no son de parto, lo mejor es que te vayas a casa a ver como evolucionas. Si ves que las contracciones son cada vez más frecuentes y más intensas vuelve” “¿Pero cómo sabremos si son de parto?” “Anótalas: si durante dos horas tienes contracciones cada 4 minutos ya puedes venir. Además, notarás que cuando las tengas no podrás ni hablar, tendrás que parar de hacer lo que estés haciendo y respirar profundamente”

¡Alegría, de vuelta a casa! (leedlo con tono irónico por favor).  Yo sabía que esos dolores no eran normales, que algo me pasaba y que la peque no tardaría mucho en llegar. Pero claro, ¿qué iba a hacer?3

♥19h

Juergapapá tenía una reunión así que Juergatito se quedó conmigo mirando una película en casa. Juergatito se durmió y yo, aún teniendo más ojeras que el prota de Crepúsculo, no conseguía pegar ojo por culpa de los dolores (que no habían parado en toda la tarde).

♥21h

El tito se va. Juergapapá llegaba a las 10 así que sólo estaría una hora sola. Decidí ir a comprar algo para la cena. Bajé andando las escaleras y cuando estaba por el último piso tuve que parar. Un dolor intenso me recorrió la parte baja de la espalda y los ovarios haciendo que me tuviese que quedar inmóvil, con una pose propia del Jorobado de Notre Damn y sacando aire como una tetera. 40 segundos, 40 dolorosos segundos y se hizo la calma. Sorprendente…

En la calle empecé a tener más paradas por el dolor que la línea del metro así que empecé a cronometrar las contracciones. Mientras escogía si comprar una pizza de jamón o una pepperoni volvió la oleada de dolor. 4 minutos 15 segundos de distancia con la anterior. Ai madre… Pagué y me fui lo más rápido que pude para casa (contad que tuve 3 paradas más con espachurramiento en portal incluido). Entré en casa y fui directa a la cocina a guardar las cosas. En ese momento, mientras sacaba el Haggen Dazs de la bolsa, pasó: rompí aguas4

“Pip…….pip….. cariño estoy a 2 min”

“Amor creo que he roto aguas”

“¡QUEEEEE! ¿Cómo que crees? ¡Espera que estoy subiendo las escaleras!”

♥22h

Decido no estresarme. Me meto en la ducha e intento relajarme. Notar el agua caliente durante las contracciones es un bálsamo fantástico. No tengo mucho tiempo de relax: en dos minutos tengo a Juergapapá en la puerta del baño.

“¡¿Qué haces en la ducha?! ¡¡Rápido, hemos de ir al hospital!!

Lo veo con las bolsas, arriba y abajo por la casa. Me entra la risa. Salgo de la ducha, me pongo un chandal y nos vamos -por segunda vez- al hospital.

Recuerdo ir en el coche, abrir la ventana, dejar que el aire me calmase, mirarle mientras conducía y notar esa sensación. La sensación de saber que en unas horas tendrás entre tus brazos a la vida que has estado llevando dentro todo este tiempo. 

♥22.30h

Aparcamos y entramos en el hospital. Tengo la imagen de cogernos de la mano y sentir, mientras cruzábamos las puertas,  que esa sería la última vez en la vida que lo haríamos solos…

♥CONTINUARÁ♥

 

 

 

 

  1. “Como siempre” quiere decir sin haber dormido más de 1 hora, saliendo de la cama haciendo la croqueta y más acalorada que un perrito caliente.
  2. Lo doy todo (dicen que mantenerse activa ayuda a facilitar el parto) y al terminar voy a hacer la compra. En este punto yo ya estaba hasta el gorro del calor, insomnio, peso, ciática y otros etcéteras y con unas ganas locas de ver ya a la pequeña. Así que puse toda la carne en el asador y subí todas las escaleras posibles
  3. Cuando esa noche rompí aguas maldije por dentro no haberme quedado ese mediodía en el hospital… Ahora agradezco haber vuelto a casa: no me imagino todas esas horas estirada en una cama de hospital. Si podéis aguantad en casa hasta que tengáis contracciones muy seguidas e intensas, es mucho más cómodo estar en casa que en el hospital.
  4. ¿Que cómo me di cuenta? Primero pensé que me había hecho pis encima. Visualicé el anuncio de Concha Velasco e Indasec como mi futuro más próximo… Luego me dí cuenta que era un líquido muy transparente y mucha cantidad. Era el líquido amniótico. El parto había llegado.

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